Notás que algo cambió. Actitudes diferentes, excusas poco claras, discusiones sin motivo.
Ignorar el "fantasma" no ayuda; al contrario, esa sensación empieza a filtrarse y ganar terreno en tu día a día: trabajo, relaciones, paz mental.
Tu instinto te está diciendo algo, y hasta no resolverlo estarás en un lugar de incomodidad constante.
La infidelidad es uno de los peores daños emocionales que puede experimentar una persona en su vida